miércoles, 29 de julio de 2026

LA CALLE REAL PLINIO...CUANDO ESCRIBIR ERA UN ARTE

 

LA CALLE REAL

PLINIO… CUANDO ESCRIBIR ERA UN ARTE

Gilberto Montalvo Jiménez



PLINIO APULEYO MENDOZA

Plinio Apuleyo Mendoza fue de lejos el cronista más depurado de los últimos años en nuestro país.

Dueño de una filigrana exquisita cuando al narrar, introdujo la primera persona en sus  crónicas, era parte del entramado de orfebre de la palabra y creó un estilo particular desde sus años mozos cuando en compañía de Gabriel García Márquez, su gran amigo, compartían veleidades juveniles en revistas de tendencia de izquierda como Prensa Latina en la Habana y otras de igual corte especialmente en Venezuela.

Plinio era polifacético por antonomasia, como novelista destacó con obras que encontraron un lugar de preferencia al lado del denominado Boom Latinoamericano que sin ser uno de sus exponentes directos si hacían parte de su círculo cultural. Dentro de sus novelas de no ficción se destaca La llama y el Hielo en 1984 que reveló cosas muy íntimas con el Nobel Gabo que llevó incluso a un distanciamiento cercano sin ruptura final.

Mantuvo siempre con García Márquez una complicidad incluso en la falta de pan en ese París de los cincuenta en medio del frio y la falta de las mínimas solvencias.

El periodismo colombiano debe mucho a la influencia de Plinio porque introdujo con vehemencia el “periodismo cultural” que causaba por entonces y más hoy reticencia y escozor  en las direcciones de los diarios.

Su manera de contar historias eran grandes textos literarios de no ficción con tejidos milimétricos donde la musicalidad y la calidad de su verbo hacían necesaria su lectura sin peajes.

Tuvo unas mutancias en política difíciles de entender, por entonces, cuando de ser un radical de izquierda, amigo de Fidel y su revolución cubana, al igual que Gabo, fue metiéndose  serenamente hasta convertirse en un ícono de la derecha colombiana.

Allí exploró en sus artículos una defensa de esa tendencia política y logró incluso que se le tuviese en cuenta para un importante periplo por la diplomacia en representación de nuestro país.

Mucho se podría escribir sobre Plinio Apuleyo pero desde la óptica del periodista se puede afirmar, sin ningún sonrojo, que fue un prototipo en el buen escribir, respetuoso de un idioma exigente como el nuestro y por lo tanto guía y maestro.

A los 95 años se fue uno de los grandes de la intelectualidad colombiana pero sobre todo del respeto por la escritura y la fina arquitectura de sus textos..

Julio 28 de 2026