LA CALLE REAL PLINIO...CUANDO ESCRIBIR ERA UN ARTE
LA CALLE REAL
PLINIO… CUANDO ESCRIBIR ERA UN ARTE
Gilberto Montalvo Jiménez
PLINIO APULEYO MENDOZA
Plinio Apuleyo Mendoza
fue de lejos el cronista más depurado de los últimos años en nuestro país.
Dueño de una filigrana
exquisita cuando al narrar, introdujo la primera persona en sus crónicas, era parte del entramado de orfebre
de la palabra y creó un estilo particular desde sus años mozos cuando en
compañía de Gabriel García Márquez, su gran amigo, compartían veleidades
juveniles en revistas de tendencia de izquierda como Prensa Latina en la Habana
y otras de igual corte especialmente en Venezuela.
Plinio era polifacético
por antonomasia, como novelista destacó con obras que encontraron un lugar de
preferencia al lado del denominado Boom Latinoamericano que sin ser uno de sus
exponentes directos si hacían parte de su círculo cultural. Dentro de sus
novelas de no ficción se destaca La llama y el Hielo en 1984 que reveló cosas
muy íntimas con el Nobel Gabo que llevó incluso a un distanciamiento cercano
sin ruptura final.
Mantuvo siempre con García
Márquez una complicidad incluso en la falta de pan en ese París de los
cincuenta en medio del frio y la falta de las mínimas solvencias.
El periodismo colombiano
debe mucho a la influencia de Plinio porque introdujo con vehemencia el “periodismo
cultural” que causaba por entonces y más hoy reticencia y escozor en las direcciones de los diarios.
Su manera de contar
historias eran grandes textos literarios de no ficción con tejidos milimétricos
donde la musicalidad y la calidad de su verbo hacían necesaria su lectura sin
peajes.
Tuvo unas mutancias en política
difíciles de entender, por entonces, cuando de ser un radical de izquierda,
amigo de Fidel y su revolución cubana, al igual que Gabo, fue metiéndose serenamente hasta convertirse en un ícono de
la derecha colombiana.
Allí exploró en sus artículos
una defensa de esa tendencia política y logró incluso que se le tuviese en
cuenta para un importante periplo por la diplomacia en representación de nuestro
país.
Mucho se podría escribir
sobre Plinio Apuleyo pero desde la óptica del periodista se puede afirmar, sin
ningún sonrojo, que fue un prototipo en el buen escribir, respetuoso de un
idioma exigente como el nuestro y por lo tanto guía y maestro.
A los 95 años se fue uno
de los grandes de la intelectualidad colombiana pero sobre todo del respeto por
la escritura y la fina arquitectura de sus textos..
Julio 28 de 2026


