miércoles, 24 de junio de 2026

17 AÑOS SIN GONZALO URIBE ARISTIZÁBAL

 


LA CALLE REAL

 

Armenia, junio 24 de 2026

 



Gonzalo Uribe Aristizábal

 

DIECISIETE AÑOS SIN GONZALO URIBE

 

Gilberto Montalvo Jiménez

 

Y se fue Gonzalo Uribe Aristizábal un 24 de junio de 2009 sin dársele nada, estaba tranquilo en un momento de plenitud de su vida sin atafagos ni premuras con solo 54 años y cuando meditaba sereno en su casa paterna de toda la vida.

 

Tenía un gran corazón el mismo que le falló esa mañana sin contemplaciones y que lo dejó en medio de muchos sueños y de seguro con  más aportes pendientes para su comunidad.

 

Gonzalo fue el motor de su familia y no pudo soportar la angustia de haber perdido en unos pocos  meses a su padre Luis Ángel y a su madre Soledad con quienes convivió toda la vida, a quienes quiso con extremo amor filial.

 

Quienes le conocimos supimos que Gonzalo había recibido un mazazo en su corazón con la pérdida de sus más queridos seres. No pudo soportarlo.

 

Fue líder natural en La Tebaida natal donde lo eligieron como su primer alcalde por decisión popular, lo intentó en una segunda oportunidad, pero pese a las múltiples advertencias de sus cercanos, fue derrotado por Idermán Londoño, su compañero de viejas andanzas en esa izquierda romántica de los setentas.

 

Gonzalo era por naturaleza bonachón, desprendido y un excelente periodista, recursivo como el que más lo que en ocasiones, dada su acuciosidad, le hizo pasar malos momentos como cuando en un arrebato de arrojo periodístico decidió aceptar al entonces capo Carlos Lehder Rivas, una invitación a Tranquilandia, el máximo emporio de procesamiento de drogas del mundo, para la época, en plena selva entre los departamentos de Meta y Caquetá con el propósito de realizar  una entrevista para el periódico La Patria del cual era su coordinador para el Quindío.

 

Cuando estaba con el narcotraficante sobrevolaron los aviones de la Fuerza Aérea y Uribe salió así como llegó sin la entrevista y con la ansiada espera en Armenia de Rosso José Serrano, entonces coronel y comandante del departamento de policía Quindío, para que en una comedida detención le revelara detalles de su viaje al corazón de los intereses de Pablo Escobar, los hermanos Ochoa Vásquez, Gonzalo Rodríguez Gacha y el propio Lehder que se había metido en la clandestinidad para evitar su segura extradición. Por supuesto que Gonzalo no reveló absolutamente nada porque estaba en el cumplimiento sagrado de su deber de informar.

 

Fui muy cercano a Gonzalo, tal vez el periodista con quien más años trabajó en diferentes medios de comunicación y siempre tuve de él confianza y apoyo en las labores que por azares del destino tuve la fortuna de  que me tuviera como su director, tiempo que aproveché para conocerlo a fondo, formarme la mejor impresión de su solidaridad   y sobretodo su probada transparencia y honestidad que conservó toda la vida y  dejó como legado a la sociedad, a su hermano y hermanas.

 

Pese a las discusiones civilizadas en torno a la participación de los periodistas en política electoral y de la cual me he apartado de manera contundente y que  no comparto, le respeté sus decisiones no interferí jamás en ellas como  cuando por ejemplo  hizo parte del carrielismo, de buena fe, lo que le permitió ser representante a la cámara. En las diferencias generábamos respeto.

 

Gonzalo Uribe, como algo exótico en este país de politiqueros  tramposos que se roban el erario y protegen la corrupción, fue un periodista honesto y un político transparente. De eso nunca ha habido, esto honra su memoria.

 

Fue un amigo incondicional de la revolución cubana y admirador ferviente de Fidel lo que le inclinó a no perderse todas las noches en su vieja grabadora Sony los programas de Radio Habana Cuba los mismos que grababa y guardaba como tesoro.

 

Disfrutaba de las fiestas familiares y participaba en bailes donde no podían faltar para su placer Gustavo Quintero y Rodolfo Aicardi, sus preferidos, porque de ahí no pasaban sus conocimientos musicales, con estos le sobraba para pegarle a la baldosa con su corpulenta presencia.

 

Después de haber caminado juntos en muchas circunstancias durante más de treinta años y acompañarnos, más en las malas que en las buenas,  tuve el infortunio de no estar el día de su fallecimiento porque con anterioridad me comprometí en un periodo de vacaciones fuera del país, mi dolor se hizo más grande porque Gonzalo Uribe Aristizábal era mi mano derecha en la oficina de comunicaciones de  la gobernación del departamento cuando la muerte lo sorprendió.

 

El peor de los castigos a un ser humano es el olvido, yo no he olvidado a Gonzalo porque se ganó un puesto de privilegio en mi vida.


miércoles, 22 de abril de 2026

LA CALLE REAL RECORDANDO A LOS AMIGOS

 

LA CALLE REAL

Recordando a los amigos

HACE CUATRO AÑOS  NOS DEJÓ JAIME TOBÓN NARANJO

ABRIL 22 DE 2022 -  ABRIL 22 DE 2026

 

 

 





JAIME TOBÓN NARANJO

 

Gilberto Montalvo Jiménez

 

Conocí, por fortuna, a Jaime Tobón Naranjo hace unos cuarenta y cinco años cuando vivíamos en la entrañable casa de  Rosita Gómez de Patiño en la carrera 17 entre calles 19 y 20, donde se respiraba solo amor y solidaridad, una familia con todos sus hijos admirables que hacían de las dificultades propias de nuestro desarrollo un nido de afectuosos momentos. Noches interminables de bohemia con las mejores canciones y la política en discusión con temas cada vez más positivos para la formación integral que buscábamos.

 

Jaime de izquierda moderada defendía algunos principios filosóficos de esa anacrónica expresión política derrotada con la caída del muro de Berlín, la disolución de  Unión Soviética y  revivida por algunos dictadorzuelos que se empotraron como modelo de propietarios absolutos de unos países que mantienen el hambre con el despotismo de sus gobernantes que ostentan el elemento sustancial de su permanencia como monarquías absolutistas.

 Esto nunca fue motivo para empañar nuestro colegaje y amistad porque si bien no compartía todas sus veleidades las respetaba y respeto con toda autenticidad.

 

Tobón con su proverbial distinción de “tajada”, como así lo detallaron desde sus primeros años de bachillerato en el Rufino sus compañeros, se inició con este garrapateador en las lides del periodismo cuando lo llevé de la mano a la antigua Radio Estrella donde era gerente, entonces. Ahí empezó su larga carrera de periodista.

 

 Su vasta cultura, sus excelentes lecturas y su formación integral le dieron herramientas suficientes para convertirse en un buen comunicador, por supuesto, elementos sustanciales para formarse en la exigente marcha de una de las profesiones u oficios más importantes en la edificación plural de las sociedades.

 

Contertulio de campanillas para analizar las obras literarias, históricas o biográficas del momento, las corrientes filosóficas y sobre todo la melomanía que ocupó un lugar privilegiado en su gigantesca cabeza de Pulpo. Tranquilo iba de los denominados clásicos hasta su reverencia por Luis Alberto Posada o el Caballero Gaucho, no tenía distinciones.

 

Luego del cuaje como periodista profesional fue cooptado por una círculo vicioso que hizo del periodismo una fuente lucrativa sin escrúpulos que se enriqueció en los vericuetos chantajísticos de la extorsión a los mandatarios de turno quienes cedían amenazados ante la inquisición de sus protervos procederes.

 

Se liberó Tobón por un tiempo cuando fue llamado por RCN en donde estuvo tranquilo sin sobresaltos pero de nuevo llegaron las arpías que abusando de su bonhomía lo hicieron rehén con base en mentiras y lo convirtieron en un dependiente de sus infames procederes.

 

Hasta hace unos pocos años Tobón madrugaba buscando los míseros dineros de sus alcancías en derrota para cumplirle a los mentirosos que por espacio de más de 25 años le robaron sus sueños, nunca le pagaron lo justo, le escatimaron la seguridad social para que no pudiera tener, no el privilegio, si no la merecida pensión.

 

Esa empresa de vividores dejó a  Tobón, especialmente, pero a otras personas también, en la inopia total, en la soledad absoluta donde muy pocos, casi que ninguno de sus amigos, se acordaba del compañero de grandes batallas.

 

Mientras sus secuestradores se llenaban las alforjas Jaime Tobón iba poco a poco limpiando el camino de la desgracia.

 

Hoy hace cuatro nos dejó Jaime, maltrecho, arruinado moral y materialmente aunque por fortuna conservó su dignidad esa que le permitió reflexionar manteniéndose enhiesto y sin dolor en su alma solo protestando ante esa  cáfila que abusó de su generosidad y, esos, que hoy siquiera nadie sabe qué se hicieron.

 

 

lunes, 6 de abril de 2026

7 de marzo DE 2026 14 años de la muerte MIKE WALLACE

 

 LA CALLE REAL

ABRIL DE 2026

 

HACE CATORCE AÑOS MURIÓ MIKE WALLACE

 


 MIKE WALLACE

 

LA LEYENDA DEL PERIODISMO EN TELEVISIÓN

 Gilberto Montalvo Jiménez

 

Vivía en medio del poder y  su ruidosa malicia y enfoque puntilloso a sus entrevistas le valió el reconocimiento como leyenda del negocio de la  información.

 Wallace compartía vida íntima con Kennedy, Reagan, Johnson o  Carter, y con Ford o Hughes tenía parentesco de afinidad, es decir cohabitaba con el cogollo del poder total en la Usa.

 Fue protagonista de primera línea en esa pavorosa guerra de Vietnam que les costó sudor y lágrimas a sus paisanos gringos que con la cola entre las piernas salieron derrotados después de la matanza.

Informaba en su trascendental “CBS Morning News” convirtiéndose desde allí como uno de los mejores reporteros de la historia americana.

 Jubilado en los mediados del dos mil seguía haciendo apariciones fulgurantes en especiales que le dejaban ese toque

de autoridad ganada por más de seis lustros en el ejercido del periodismo responsable.

 Aunque sus inicios, como era lógico para la época, fue en la radio, mutó a la televisión incipiente de los años cincuenta como animador de programas ligeros para más tarde convertirse en la estrella del reportaje y la entrevista.

 Fue muy comentada su entrevista con el Ayatolá Jomeini a quien le preguntó sin inmutarse que si estaba loco.

 En su haber y como blanco de sus dardos en entrevistas memorables estuvieron Arafat o Putin  a quienes les alimentaba el ego mientras los ponía de hinojos ante sus cuestionamientos.

 Cuando bordeaba  los 90 años hizo una entrevista de encanto al presidente de Irán Mahmud Ahmadinejad que le valió el prestigioso premio Emy.

 Operado del corazón desde hacía más de diez años  el ritmo frenético de su trabajo fue pasando al del sosiego del jubilado.

 Su segundo hogar la CBS y el programa estrella 60 Minutos fueron la impronta de Wallace quien se despidió aquel sábado 7 de abril en Connecticut sin pedir permiso.

 Icono de periodistas serios, referente para el buen entrevistador, el admirador por excelencia de Martin Luther King dejó un estilo que envidian los livianos y posudos entrevistadores de hoy que se convierten en vedettes mientras el almendrón de los reportajes se quedan en la superficialidad.

 Wallace fue el pionero de la entrevista puntillosa.

 

 

 

viernes, 20 de febrero de 2026

LA CALLE REAL...PEQUEÑO HOMENAJE EN SU CUMPLEAÑOS A JAMES PADILLA MOTOA

 

LA CALLE REAL

 


  Padilla Motoa

 

MI HERMANO…EL QUINDIANO DE OTRAPARTE

 

Gilberto Montalvo Jiménez

 

 

No soy tan negro como él y menos cuento con su inteligencia, el don de su palabra supera las hipérboles y los matices con que conjuga verbos entrelazados con sentencias de su caletre que parecen parábolas sacadas de  elucubraciones de los evangelistas.

 

Tiene magia para encantar con ese verbo de calle que emociona a los que le escuchan con deleite  y más cuando con letanías profundas y largas entona cánticos a capela en defensa de su amado equipo cafetero. No hay quien se le compare  en las alabanzas por los triunfos ni en  los panegíricos por las derrotas.

 

El quindiano de otraparte tiene la magia de un encantador de serpientes para arrimar amigos. Los más lo quieren y uno que otro apóstata del misterioso Imán lo traiciona sin que le genere a su vivencia odios los cuales desterró desde que andaba  a pie limpio en ese fundo carnestoléndico que lo vio nacer hace cerca de ochenta primaveras.

 

Mira por debajo de  unos lentes caídos sobre un mostacho hirsuto que le da un aire de místico Gandhi aunque es tan pecaminoso que se atreve a ayudar a sus amigos sin pasar una cuenta de cobro. Pecador de la buena amistad.

 

Nos ha unido una fuerte disposición de no enajenar una amistad por ningún coste aunque muchas veces hemos resignado de manera recíproca entrar en debates que podrían lastimarnos. Sólo le he reclamado airado que comparta mi deleite por Héctor Varela o Piazzola sin que deje a su eterno amor purificado por De Angelis o Canaro.

 

Cuando llegué hace 50 años también de la misma otraparte de este generoso de canción porteña y silueta de cachafaz,  no desestimó un solo instante extender la mano generosa que apoyaba sin contraprestación alguna al desvalido y escuálido paisano que emergía sin aliento alguno en la tierra que nos dio cobijo, hijos, amores y uno que otro disgusto que hemos borrado con la indiferencia íntima porque  sólo hemos cincelado con buril de punta de diamante  la gratitud por todos los que nos han mantenido dentro sus fueros.

 

Las noches interminables cuando su madre humilde caía en las garras de una enfermedad incurable llorábamos abrazados sin más remedio que el que busqué afanado en un anónimo laboratorio alemán en Bogotá tras la conquista de un alivio ante el perturbador ataque de la naturaleza impía. Nunca cejó un instante en buscar lo que fuera y en pasos seguros avasallado por la nostalgia comprendió que el momento había llegado y fui quien después de que Jairo Herrera Sanín saliera de un quirófano en el Hospital de Zona me confiara la noticia para que fuera el mensajero para mi amigo quindiano de otraparte. Cumplí sin mostrar angustia porque estaba frente a un varón al que me inclinaba respetuoso por su coraje y lealtad solidaria con su  progenitora. Después seguimos con su padre y juntos dejamos los despojos de los más grandes de su vida en el destino final de los mortales en gracia de ese dios que los acompañó por tanto tiempo y al que hoy rinde tributo el mismo quindiano de otraparte.

 

Es mucho lo que podría decirse de este pintor exquisito de empate y tinta china, corrector de estilo, médico en potencia, trilingüe de inglés de cantarrana, español fino y carreta ventiada en esquina de cafetín.

 

Cultura general que adoba con la filigrana de un bordador de Cartago al usar sin protocolos las mejores diletancias aun cuando los pobres asistentes a un auditorio imaginario y   memorable  resignados tengamos que aplazar por horas los destinos que demanda el día a día. Pero es inevitable no  perderse su oratoria so pena, además, de que  lluevan rayos y centellas si algún desaire llegase a ocurrir.

 

Un viernes 28 de marzo, después de 39 años, se retiró sin nostalgia alguna de su casa radial RCN  donde permaneció defendiendo principios, incentivando pasiones y calmando embrujos por un equipo que le dejó una testa sin vestigio alguno que allí hubiese existido un cabello antes frondoso, una gastritis aguda sin remedio y una ciática que lo postra cada que le viene en gana por la misericordia recurrente de la nostalgia del perdedor.

 

Pero se fue, en aquella remota época de hace doce años con la frente en alto, Salió por la puerta principal por donde emiten alaridos desenfrenados los ganadores.

 

Debió recordar dada su gran afición por el arte de Cúchares cuando  Manolete, Paquirri, o el El Yiyo recibían clamorosos el vértigo de un público arrollado por el encanto de sus virtudes. Esas puertas grandes que los vieron salir a hombros son las mismas que  hoy ven partir victorioso a este ilustre de la comunicación y baluarte de la amistad.

 

Cuando hace 57 años llegó solo con una camisa y un bluyín de desecho y se entregó a las manos de Arcesio Chica Suárez en La Voz de Armenia no  adivinaba que este terruño le diera todo, su amor por el departamento sin restricción alguna, amigos a porrillo, una divisa futbolera que le ha quedado en deuda, unos hijos de postín y unos nietos que al decir de sus retoños ahora será el tiempo de revivir las emociones de  los años sesenta en ese Cartago de nostalgia.

 

Hoy James Padilla Mottoa, está cumpleaños, refrendando ante su público que no ha sido en vano su quindianismo sin mesura. Le queda mucho tiempo para seguir deleitándose con sus gustos así todos sepamos que nunca ni jamás verá a su amadísimo Deportes Quindío recibiendo la copa que lo distinguió en 1956 como campeón del rentado colombiano.

 

En mi caso hasta  el día que parta hacia el hueco negro de la nada vivirá en mi corazón como parte de mi palpitación diaria porque a James Padilla debo rendirle tributo por todo lo que ha sido profesionalmente pero más por su indiscutible capacidad de servir lo que solo se paga con gratitud perenne.

 

Feliz tranquilidad negro y en estos días te invito a que me expliques por qué Gardel sigue siendo tan grande como tú.

 

martes, 10 de febrero de 2026

HOMENAJE EN EL DIA DEL PERIODISTA AL PADRE DEL PERIODISMO MODERNO

 


TOM WOLFE

 HOMENAJE EN EL DÍA DEL PERIODISTA AL PADRE DEL PERIODISMO MODERNO

TOM WOLFE "PERIODISMO UNA CUESTION DE MIRADA"

Armenia, febrero 9 de 2026

 

 “PERIODISMO UNA CUESTIÓN DE MIRADA”

 Gilberto Montalvo Jiménez

 Cuando Tom Wolfe acusaba las carencias propias de un pobretón en bancarrota en los años sesenta y se apresuraba a usurpar de manera legal el seguro de desempleo  le llegó como por encanto la musa que lo inspiró a convertirse en el padre del Nuevo Periodismo usando el desenfreno, la sátira mordaz para darle identidad y vida propia a la cultura Pop que por esas calendas comenzaba a instalarse en el concepto cultural de quienes vibraban al encontrar novedades que hicieran mover los sentimientos. Wolfe lo logró con su reportería que le daría el sitial de preeminencia que lo ubicó hasta su muerte a los 88 años en la ciudad de Nueva York.

 Con el Nuevo Periodismo de Wolfe este ya no sería igual para siempre.

 Amante de los exquisitos textos de entonces (1973) Wolfe se ocupó de recrear con su fina pluma los escritos de Rex Reed, Barbara Goldsmith, Norman Mailler y muchos otros que incluyó en un  texto de antología que ha servido como mojón de aprendizaje para los interesados en estos temas del Nuevo Periodismo.

 Hoy ningún periodista serio en el mundo ha desechado la oportunidad de abrevar en los filosos textos de Tom Wolfe.

 Se escapó de su natal Virginia y en su condición de sureño se fugó a las estancias siderales de Washington y Nueva York. Allí comenzó su tráfago intelectual de reportero insaciable en el Washington Post y el Heraldo Tribune.

 Este grande de las letras estadounidenses prestado por la reportería a la literatura centraba su obsesión perfeccionista de la narración al “ir más allá del periodismo objetivo” y defendió con fuerza su criterio de que “el periodismo debe ser absolutamente verídico y al mismo tiempo, tener la cualidad absorbente de la ficción.

 Por su pluma desfilaron las luminarias de entonces, los heliotropos de la arquitectura moderna y sobre todo esa extraña casta de la izquierda de élite neoyorkina con ese tufillo de contradicción. Oligarcas marxistas.

 Se pueden recordar muchas de sus contribuciones al periodismo moderno pero con mano alzada  “El coqueto aerodinámico rocanrol color  acaramelado del ron“ o “ Ponche de ácido lisérgico” podrían aligerar las lecturas de los que comienzan en esto del periodismo.

 Se destaca, como lo asegura la BBC, que Tom Wolfe siempre mostró su fascinación por  Maupassant, Balzac y Dickens. En efecto dejaron su sello en el padre del Nuevo Periodismo, estos escritores de gran altura son infaltables en las cabeceras de los buenos lectores.

 Ya tarde a sus 57 almanaques llega su primera novela, HOGUERA DE VANIDADES, una escultura monumental del buen escribir en torno a un tema escalofriante sobre los blancos, negros y grises de la alta sociedad neoyorkina aunque alegaba siempre que para el escritor de no ficción es muy difícil adentrarse en la novela, pero lo logró. Un éxito incomparable que lo volvió un millonario absoluto. En 1987 todo su papel en libros se agotó en cientos de confines.

 Siguieron otras novelas de renombre como TODO UN HOMBRE sobre la putrefacta sociedad corrupta de Atlanta. Y muchas, muchas más.

 El periodismo Nuevo no volvió a ser el mismo después de Tom Wolfe, quien murió un lunes 14 de mayo de 2018 en Nueva York a los 88 años, cuando un ataque hemipléjico lo condenó al terreno de los inmortales.